sábado, 22 de setembro de 2012

Fruto: Bondad y Fidelidad – Día 13vo. y 14vo.


¡Chicas disculpen! Por haber atrasado los estudios en el blog. Pero aún así continuaré, pues sé que así como yo, muchas de ustedes están aprendiendo más sobre los frutos :-)

Bondad

La Bondad es una forma de amor y se asemeja a la benignidad, es tolerante y no mide sacrificios para ayudar y hacer valer la fuerza del amor por su semejante. Éste fruto puede ser practicado no solamente por cristianos sino también por cualquier persona que no tiene nada que ver con el Señor Jesús. Si ésta modalidad de amor es posible para aquellos que no probaron el don del Espíritu Santo, cuanto más para los que tuvieron una experiencia personal con Dios, ¡debe ser una obligación!

Aquel que es bueno nunca mira solamente para sí mismo, sino también para los otros, queriendo ayudarlos.

Fidelidad

Es muy interesante cada particularidad de expresión de amor, porque podemos notar que en cada fruto que fue explicado hasta aquí hay un complemento al interior, como si un círculo estuviera cerrándose. Cada uno en la dependencia del otro y todos expresando solamente uno: que es el amor.

No hay amor sin que haya fidelidad, así como no hay fidelidad si no hay amor, la fidelidad forma parte del carácter leal del amor, razón por la cual la fidelidad es el amor en ejercicio.

El Espíritu Santo ha acompañado la fidelidad de cada uno de nosotros, especialmente cuando las cosas no salen como esperamos. Es mucho más fácil demostrar fidelidad cuando todo va bien, sin embargo, cuando el cielo está oscuro y la tempestad comienza a colapsar, cuando todas las puertas se cierran y nadie extiende una mano y la desesperación es la compañía ¡nuestra fidelidad es probada y provocada! Porque ser fiel dentro de la iglesia no es nada, el carácter fiel es probado fuera de ella.

“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”
(Apocalipsis 2:10).

sexta-feira, 21 de setembro de 2012

Fruto: Benignidad – 11vo . y 12vo. Día


La benignidad es otra expresión de amor profundo, se caracteriza por la flexibilidad de tratamiento de todo tipo de personas, que sean cristianos o no. Muchos, cuando se vuelven cristianos (nuevo convertido) se cierran exageradamente delante de los no-cristianos impidiéndolos de ver la benignidad de Dios a través de su propia vida.
Vamos a meditar; los frutos del Espíritu Santo son el carácter de Dios que debe ser visible a aquellos que no tienen nada que ver con el Señor Jesús con el fin que ellos puedan ver a Dios a través de nosotros.

La benignidad refleja una educación cristiana exacta que glorifica a Dios.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16).

quinta-feira, 20 de setembro de 2012

Fruto: Longanimidad


Ésta es una cualidad genuinamente cristiana, nadie puede mostrar un carácter longánimo si no estuviera absolutamente envuelto por el Espíritu del Señor Jesús, porque ser longánimo significa SER PACIENTE PARA SOPORTAR OFENSAS.

No es el autocontrol de la naturaleza humana que hará posible ser longánimo (paciente), no es así la revelación de ese fruto, pero sí la acción directa del Espíritu Santo en el hombre interior que produce paciencia para tolerar las agresiones que ésta sociedad nos impone, por el hecho de no asociarnos en sus corrupciones; solo quien realmente ya pasó por el nuevo nacimiento tiene esa capacidad. Vamos a meditar la importancia de ese fruto:

El Señor Jesús fue experimentado y probado por el fuego de los que Le odiaban, intentando hacer con que Él actúe en el mismo nivel de agresividad, de la misma forma personas hacen eso con aquellos que por amor se esfuerzan en ganar almas para la vida eterna.

Ahí está el verdadero sentido de la longanimidad, pues, mientras que el mundo se esmera, se empeña y lucha con todas las fuerzas para destruirnos, nosotros nos esmeramos y luchamos con todas nuestras fuerzas para salvarlo.

El no-cristiano no logra aguantar las ofensas con paciencia, solo si las ofensas fueran justas a sus ojos, pero el cristiano es capaz de soportar TODO y cualquier tipo de injusticia y, aun así permanecer firme y longánimo.

La carrera no siempre es de los veloces, ni la batalla es de los fuertes. La carrera se gana con paciencia, con garra y con lo aprendido en andar con Dios paso a paso.

Total de visualizaciones de página