sábado, 20 de dezembro de 2014

Siervas y Nada más – 20° y 21° Día

Deje que el barro seque

Una de las cosas que tenemos que trabajar en nuestras vidas todos los días y en cada momento es la paciencia… pues para ser siervas de Dios y nada más, necesitamos esperar la voluntad de Dios, eso no quiere decir que vamos a cruzar los brazos y esperar a que suceda, sino que una vez que queremos hacer la voluntad de Dios, es necesario entender que las cosas en nuestras vidas no serán resueltas a nuestra manera y sí conforme al querer de Dios

Confieso que estos últimos años he vivido eso a flor de piel jiji, para quien no me conoce, al verme soy una persona paciente y tranquila, pero no siempre es así, pues mi naturaleza es resolver, todo tiene que ser para ayer, no me gusta acumular las cosa, no me gusta el más o menos, no tengo paciencia en ver las cosas desordenadas, no me gusta dejar en la duda a nadie, soy negro no blanco, pero yo no solo he aprendido, sino también he madurado, que las cosas no pueden ser a mi manera, al principio creía que iba a morir en tener que esperar que Dios actúe, pero la renuncia de mi querer resolver a mi manera, mostró que es mucho mejor esperar con paciencia en Dios que actuar en situaciones que podría resolver en el momento, pero que en el futuro sería malo para mí.

Y estar a la espera de la voluntad de Dios, solo ha enriquecido mi vida con Él, pues mi confianza se ha vuelto más fuerte en Él y se ha expandido en otras áreas de mi vida y principalmente como sierva. Cuando usted pasa por una situación difícil y tiene condiciones de resolverlo a su manera, pero usted elije renunciar a su querer y esperar con paciencia el querer de Dios, la impresión en el momento es que usted perdió, que usted es una boba, pero cuando Dios resuelve, ¡Ah amiga, la forma es increíble! Mucho mejor a la manera que usted lo hubiera resuelto.

Y como sierva y nada más, elegir no resolver a su manera al principio duele, a veces delante de las personas a su alrededor usted parece una boba, ellos se aproximan a usted y hablan: ¿usted es tan inteligente y va a soportar eso? ¿Por qué usted no da un basta en eso? ¿Hasta cuándo se va a someter a ser ridiculizada? Y así va, creo que usted sabe muy bien sobre eso que vivo escuchando.

Pero, cuando Dios entra en acción puede tardar, pero cuando Él entra, cambia hasta aquello que usted pensaba que no era necesario, es completo.

Una de las cosas que he visto en los días de hoy es que nosotras, siervas, hemos visto tantas cosas equivocadas, que muchas veces no queremos esperar y queremos resolver a nuestra manera. No estoy hablando sobre el pecado, porque pecado una vez que usted sepa o practique, usted sí tiene que tomar una actitud y hacer algo para resolver, no tiene que pensar así: Ah, voy a esperar en Dios.

Las cosas equivocadas que estoy hablando son actitudes de inmadurez, ejemplo: chisme, lidiar con los demás que tienen carácter fuerte, personas que están arriba o debajo que nosotras pero que son inmaduras, situaciones que hacen que su carne grite, que su sangre hierva queriendo hablar todo lo que está dentro de usted, y es ahí que tenemos que crucificar la carne, tirar un balde con hielo en nuestra sangre, tener paciencia y esperar en Dios – dejar que el barro seque. Dejar que el barro seque jiji es eso que viene a mi mente todas las veces que quiero hablar las verdades, cuando quiero resolver a mi manera, cuando quiero salir reclamando a todo el mundo.

A partir de hoy, usted va a hablar con Dios sobre todo lo que le está pasando, que a sus ojos usted cree que está mal, va a aprender a dejar de reclamar de los demás y va a reclamar con Dios, eso es esperar en Él con paciencia, Él le va a moldear. Usted no va a dejar que su carne grite en las situaciones que usted pase, va a dejar que el barro seque, aunque al principio delante de los demás usted parezca una boba, no se preocupe, Dios va a cuidar de todo y la boba será honrada por su Señor. Recuerde: somos siervas de Dios ¿cierto? Entonces porque quiere exponerse pues tenemos un Señor Grandioso cuidando de nosotras. Vamos a trabajar en eso y nuestra confianza en Dios será más fuerte.

La oración por la iglesia será para amarrar al diablo que ha sembrado contiendas, chismes, división, malos ojos, etc.

Hasta el Lunes…


quinta-feira, 18 de dezembro de 2014

Siervas y Nada Más - 18º y 19º Día

¿A quién teme?

Hace unos años atrás mi esposo y yo fuimos enviados para hacer la obra de Dios a una provincia. Y puedo decir que allí pasé mi primera prueba de fuego como esposa de pastor.

Me fue difícil adaptarme al lugar, la comida, la cultura, el clima, ver animales que nunca imaginé ver tan de cerca como murciélagos, tarántulas, lechuzas entrar a casa, ya que vivíamos cerca de un huerto.

Recuerdo que en algunas oportunidades limpiaba la iglesia llorando porque sentía las telas de araña por mis piernas y brazos. Recuerdo también que no quería estar en ese lugar. Y así pasó cerca de un mes… Yo decía: “Bueno, tengo que estar aquí porque es mi deber” “Es la vida que elegí” “Soy esposa de pastor y tengo que ir a donde nos manden”. 
Pero con esos pensamientos solo hacía que mi vida espiritual esté en juego y hacía crecer una bola de nieve día tras día. En realidad hacía todo por imposición, por miedo a perder un título. Me puse una máscara, cree una careta. Yo quería servir a DIOS sí, pero hoy me doy cuenta que quería servir con mis reglas.

Recuerdo muy bien que dos meses antes le dije a mi esposo: “Yo no estoy preparada para ir a provincias”.

DIOS probó mis palabras… y hoy puedo decir que gracias a la actitud que tomé salí aprobada.

Yo me  rendí a los pies de Jesús, hasta hoy recuerdo la oración que hice: “Señor, en verdad yo no quiero estar aquí. Si estoy aquí es porque me casé con un pastor y tengo que ir a donde nos envíen, pero por amor no estoy aquí. Yo decidí hacer Tu obra en el Altar, entonces mi DIOS quita éste sentimiento malo que está dentro de mí. Yo en verdad quiero servirte con todo mi corazón y con todas mis fuerzas”.

Cuando terminé esa oración y me levanté, sentí como que un peso enorme salió de mí. Y todo cambió… Recuerdo que encontramos un local nuevo en una calle principal. Gente nueva empezó a llegar, la E.B.I. quedaba pequeña para tantos niños en los días principales. La relación con mi esposo se afirmó más, DIOS me daba inspiración de cómo poder ayudar a las mujeres de la iglesia, y fue allí en aquella provincia que yo vencí la timidez, hice por primera vez reunión de mujeres, fue lindo ver personas que llegaban con su vida destruida y luego verlas transformadas y ganando almas para Jesús. Todo empezó a cambiar después de esa oración sincera que hice; no es que yo sea indispensable sino que haciendo Su obra por imposición y con una careta yo era una piedra en el camino, Su obra no crecía. Fue allí que maduré y crecí, me apegué muchísimo a DIOS.

Quise contar un poco de mi experiencia… porque hoy en día infelizmente vemos a muchas siervas usando un uniforme o continuar en una posición por “miedo” a perder aquello. Por ejemplo:

-          “Si no voy a evangelizar…”
-          “Si no llego temprano a la iglesia…”
-          “Si no hago el anexo…”
-          “Si no participo de tal campaña de fe…”

“El pastor me va a llamar la atención, el pastor me va a sacar de obrera, el pastor ya no va a contar conmigo y etc.”

Hacen por miedo a perder un título, una posición, un uniforme, etc. Y no lo hacen porque temen a Su Señor, por respeto, gratitud y consideración a Él.

Querida amiga, si usted reconoce que está haciendo la Obra de DIOS por imposición o por miedo al hombre… reflexione. Sea sincera con DIOS. Él no quiere que hagamos nada por obligación o miedo. 

Él quiere que lo hagamos para Él y si es para Él tenemos que ponerle todo nuestro corazón, alma y entendimiento.

Si DIOS la eligió para hacer Su Obra es porque vio la sinceridad de su corazón. Pero, ¿será que hasta el día de hoy esa sinceridad existe dentro suyo?

Recuerde que: “Maldito el que hiciere indolentemente, la obra del Señor”. (Jeremías 18:10).

Analice, medite, reflexione y vea si no está haciendo la obra de DIOS por miedo de perder algo o si de hecho y de verdad está haciendo por AMOR, GRATITUD Y CON TEMOR a su SEÑOR.

Sea sincera, y si necesita ayuda hable con su pastor o la esposa ellos, siempre estarán dispuestos a ayudarle sin juzgarle.

DIOS quiere usar su vida para Él. Él ve la potencia que usted es. DIOS quiere…
Pero, ¿usted quiere tener la honra de Servirle?

Hoy, como tareíta usted reflexionará si ha servido por miedo a perder algo o por amor a Su Señor. Después de eso, si desea, publique una foto suya donde muestra que está sirviendo a DIOS con el hashtag  #servirecontemoramiSeñor

Recuerde que al publicar esto usted está haciendo una promesa. Y nunca más servirá por miedo o imposición. DIOS quiere que todo lo que hagamos, lo hagamos por Él y para Él, seamos siervas, siervas y nada más…Si usted tiene a DIOS, tiene todo para vencer…

La oración de hoy, será por todos los siervos y siervas que sirven de alguna forma en la casa de Dios y que nuestro servicio sea para Él y no por obligación.

Nos vemos el sábado…





Esposa de Pastor

 Evelyn de Sergio
     Cusco, Perú

Siervas y Nada Más - 16º y 17º Día

Disponible para ser moldeada
¿Usted ya conoció a una persona muy bien educada? Yo sí, y estoy aprendiendo mucho con ellas; esas personas siempre esperan el mejor momento para hablar; y tienen el cuidado de hablar de una manera que entendamos y, no nos vamos a ofender principalmente si ella quiere ayudarnos.    

¿Por qué estoy hablando sobre eso? Estoy dando un ejemplo de una persona educada, ahora imagine al Espíritu Santo. Él es una persona divina y con certeza tiene los más perfectos atributos.

Digo eso porque Él quiere moldearnos día a día; enseñarnos a ser mejores; orientarnos, dirigir, inspirar y llevarnos a vivir en novedad de vida y de Espíritu. Pero si no estamos dispuestas a oír Su voz ¿cómo Él va a hacer eso?
El Espíritu Santo siempre esperará el mejor momento para hablarnos, principalmente se estamos dispuestas a no solamente oír, sino también a atender Su pedido; Su voz es muy suave y si no estamos sensibles no vamos a escucharla.
Vivir en novedad de espíritu todos los días; y experimentar Su voluntad para nosotras ¡¡sí es posible!! Pero tenemos que estar atentas y dispuestas a someternos a Su pedido; si dejamos que desear en los detalles; simplemente Él va a entender que no es el momento de tratar con nosotras y, va a esperar el mejor momento para trabajar en nosotras.
Digo eso pues el Espíritu Santo cierta vez quería tratar en mi manera de actuar con las personas, pues yo pensaba que estaba en lo correcto con mi manera de ser… pensaba que ser sincera con las personas era hablar lo que yo pensaba sin  importarme… ya que era verdad lo que yo decía; creía que debería de hablar en el momento que yo quisiera, y demoré un largo tiempo para someterme a ser moldeada en mi manera de ser. Hoy soy más paciente y entiendo las debilidades de las personas y no las juzgo… pues sé que cada persona va a tener su momento de ser moldeada y esa tarea es del Espíritu Santo.


No debemos juzgar a una persona si ella no está preparada para determinadas cosas, sino entender que todo tiene su tiempo; que el Espíritu Santo está esperando para tratar a aquella persona, no será con la fuerza del brazo que eso va a suceder.
El Espíritu Santo quiere hacer cosas grandiosas a través de cada una de nosotras; pues también estoy en ese proceso de transformación, pero ¿usted? El tiempo está pasando y mírese… ¿usted se está sujetando a ser moldeada por el Espíritu Santo?
¿Qué le está faltando para que las cosas sucedan en su vida? Usted tiene tantos sueños de servir a Dios, de ser un vaso en las manos de Él, pero sabe que está faltando algo y eso la está incomodando.
Él quiere transformarla y mostrarle la manera de actuar en su casa, iglesia, trabajo, con sus amigas y en la manera de usted relacionarse con las demás personas a su alrededor, Él quiere contar con usted, por eso, necesita aprender a lidiar con determinadas situaciones y en su manera de actuar; Él quiere que confiemos y que no actuemos con emoción, que paremos de ser apresuradas en determinadas situaciones.
Debemos estar enfocadas en hacer lo que Él quiere, conocí algunas mujeres de Dios (entre ellas obreras) que tenían la cabeza dura ¡pues no querían cambiar! Y no salían del lugar donde estaban, el tiempo pasó y perdieron su fuerza y vigor.
Aproveche su fuerza para hacer la voluntad de Dios… no tenga miedo de preguntar lo que Él quiere de usted… cuál es la voluntad de Él y donde quiere moldearla, si es en su manera de ser, de hablar, de tratar con las personas a su alrededor o quizás con su familia.
¿Cuál es el legado que usted está dejando para sus hijos, tanto los nacidos de usted como los hijos en la fe? Si hay un ejemplo que usted quiere dejar para ellas, es éste:
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (Mateo 16:24).
Solamente puede aprender aquel que está dispuesto a renunciar, sacrificar y obedecer… ellos están listos para ser moldeados y usados dentro de la voluntad de Dios.
Hoy y mañana, usted separará el día para reflexionar y pedir a Dios que muestre lo que Él quiere transformar en usted, pregunte si es la manera de hablar, de expresar o el comportamiento; pues puede estar haciendo algo que no es correcto. Participe de la reunión de miércoles en el primer asiento y esté dispuesta a dar su mejor para Dios en su oración, búsqueda y atención a la Palabra de Dios, el Espíritu Santo va a hablar con usted… Él quiere darle forma, esté en Espíritu.     


La oración por la iglesia será por el grupo joven y todos los proyectos que hay en el.

Hasta el jueves…



    Esposa de Pastor

      Fabiane Cunha
Santa Rosa, California

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