terça-feira, 21 de dezembro de 2010

E aprendido

La paz que tengo hoy es un poco diferente a la paz que soñé un día.
Cuando somos jóvenes e inmaduras, imaginamos que tener paz es poder hacer todo lo que quiere, descansar, quedar en silencio y jamás enfrentar una contradicción o decepción.
Solo que el tiempo nos va mostrando que la paz es el resultado del entendimiento de algunas lecciones importantes que la vida nos ofrece.

La paz está en el dinamismo de la vida, en el trabajo, la esperanza, la confianza, la fe….
Tener paz es tener la conciencia tranquila, es tener certeza de que se hace lo mejor. O por lo menos lo intento…. Es asumir responsabilidades y cumplirlas, es tener serenidad en los momentos más difíciles de la vida.
Tener paz es tener oídos q oyen, ojos que ven y boca que dice palabras que construyen….. Y tener un corazón que ama, y no querer que otros cambien para agradarnos, es respetar las opiniones contrarias y olvidar las ofensas.
Tener paz es aprender con los propios errores, y decir “no” cuando es “no” que se tiene que decir.
Es tener fuerzas para voltear atrás, pedir perdón, rehacer el camino, agradecer, es la tranquilidad de aceptar a otros como son, es la disposición para cambiar las propias imperfecciones.
Es la humildad para reconocer que no se…. Y la voluntad de dividir lo poco que tengo, y no aferrarme a lo que no poseo.
Es mejorar lo que está a mi alcance, aceptar lo que no puede ser cambiado, y tener lucidez para diferenciar una cosa de otra….
Es admitir que no siempre tengo razón, y aunque la tenga, no pelear por causa de eso.

La paz que hoy tengo en mi pecho es la confianza en aquel que creo y gobierna el mundo.

Traducido por Melissa Pacheco

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