segunda-feira, 23 de maio de 2011

El inicio de los 21 días


Cuando inició el ayuno de los 21 días, el propósito causó un gran temor en mi corazón…como si después de los 21 días el Señor Jesús fuera a regresar o algo así, sentía que algo iba  a pasar, Él quería que estuviéramos preparados (obviamente no necesariamente tuvo que haber pasado algo), pero tuve este temor en mi corazón.  Dios nos dio la oportunidad, para aquellos que no son salvos y para aquellos que necesitan de un avivamiento.

Sabemos que para muchos fue maravilloso este propósito, aun y que se hizo el sacrificio de desconectarse de todas las distracciones de este mundo para conectarse con Dios... pero la entrega fue mayor y se superó la voluntad carnal, el sacrificio se convirtió en un gozo al entregarse a Dios.  Estamos ahora más entregados para las cosas Espirituales, conectados directamente con Él, sensibles a la voz de Dios.  Fueron muy fuertes los comentarios que leí en el Blog del Obispo Macedo, comentarios de personas maravilladas, que fueron bautizadas con el Espíritu Santo, experiencias fuertes que muchas personas tuvieron incluso desde el inicio del propósito.

Pero para muchos también fue un sacrificio inclusive mayor, una gran dificultad al inicio y durante este propósito, muchos no tuvieron sed para orar como antes, en buscar a  Dios, pues estaban totalmente fríos.  ¿Pero por qué es esto?  Porque el mundo esta tan enraizado dentro de ellos que no fue nada sencillo.  Si usted continua en esta situación, sin ninguna sed de buscar a Dios, de entregarse, si esta frio...pero usted participó del Ayuno de Daniel, no se desanime.  La buena noticia es que usted está por el camino correcto, no CREA que usted necesita sentir alguna cosa...simplemente CREA y continúe buscando la presencia de Dios para que pueda decir ¡Ah Que Día!

Entréguese a Dios, no importa si usted tiene o no esa sed, no importa como usted se sienta, pero permanezca fiel y continúe buscando con más intensidad a Dios. ¡CLAME y ORE!  ¡Haga de todo! Aún que haya pasado el ayuno, aun que no haya sentido nada, aunque sienta que está hablando con las paredes, con el viento…sepa que no hay nada, no existe barrera alguna que impida a Dios derramar Su Espíritu Santo, por eso CREA y CONFIE.  Dios está viendo su entrega, aún estando en la situación en que se encuentra.  No deje pasar el tiempo, no desanime aunque haya terminado el propósito, mantenga la fe y tenga su propia experiencia para poder decir ¡AH QUE DIA!

Recuerde: “...la Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:01)

Usted tal vez no vio nada acontecer por el momento…pero por la fe y su entrega, usted tendrá una experiencia con Dios y no tendrá más dudas.

¡¡Persevere!!

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