segunda-feira, 1 de outubro de 2012

¡Hoy soy libre!


¡Quien tiene personalidad hace lo que le gusta, pero quien no la tiene sigue a la mayoría! Por muchos años yo fui así, seguía un padrón en mi vida por miedo a dar problemas, inseguridad y lugar de confort. Yo pensaba que si hablase diferente, si actuase diferente, tendría problemas.

Pero un día pensé: ¿por qué tengo que hacer algo que todo  el mundo hace? ¿Por qué siempre tengo que concordar con todos? ¿Por qué no decir mi punto de vista? Al pensar, me vino aquel frío en la barriga, pues pensar diferente y exponer (hablar, actuar) es mostrar lo que está dentro de usted, y usted tiene que entender que encontrará críticas y también apoyo… y si usted estuviera equivocada, es necesario ser humilde para aprender, es necesario estar preparada. En el mundo de hoy es mucho más fácil ir de acuerdo a la mayoría que hacer la diferencia, es más cómodo.
Tener personalidad es admirar a las personas que hacen la diferencia, es aplicar algunos puntos en la vida, pero no es ser igual. Cuando tenemos personalidad y somos sinceras, aun con fallas, usted se destaca, no quiero decir que usted se volverá famosa… pero su vida ¡CAMBIA!

Cuando aprendí esa lección, no fue algo bonito, porque yo tuve que estar lista, pero el ejercicio de sacar fuera las ideas, lo que yo pensaba, me hizo ver que yo también puedo, me hizo ver mis errores y arreglarlos y me hizo ser libre.

Hoy no dependo más de la mayoría, de los comentarios que las personas hacen de mí, hoy dependo de mi Dios y Él muestra cuando alguien me da un consejo que debo seguir; yo sigo ésta fe y soy libre para ser y hacer para mi Dios.

Total de visualizaciones de página