quarta-feira, 14 de dezembro de 2011

Recuerdos


Recuerda como comenzó todo, como usted conoció a Jesús, ahh, fue amor a primera vista, no es verdad? Al conocerlo, usted entrego toda su vida, dejo todo lo que le hacía bien momentáneamente, pues lo que usted había recibido era mucho mayor, mejor y real.

Todo dentro de usted comenzó a cambiar, su vida renació, su prioridad era su relacionamiento con Dios, por eso, usted no perdía tiempo y ni oportunidades de estar buscando de Él, ayunaba y oraba con placer, la sintonía era tan fuerte, no había desanimo de leer la Biblia. Ahh, y cuando llegaban los miércoles, domingos y las vigilias hasta el amanecer… usted quedaba tan contenta en que llegase la hora e ir a la iglesia y mismo cansada, daba su mejor en su búsqueda, en su clamor y oración y, mismo sabiendo que saliendo muchas veces de aquella vigilia directo para el trabajo, usted iba tan bendecida y feliz, que el sueño, no era un problema.

¿Recuerda cómo usted era? ¿Recuerda como usted hacia las cosas con santidad?
¿Recuerda como usted llegaba cansada a su casa más feliz, en el domingo por la tarde, después que usted trabajo en la reunión, evangelizo, participo del Grupo Joven, quedo todo el día en la iglesia?

Esta semana yo pare y comencé a recordar todo eso y mucho más. Y me di cuenta de cuantas cosas que yo ya no estaba haciendo más. El primer amor es maravilloso, ¿no es así? Es muy bueno!! En el inicio de nuestra conversión, todo era pecado y el deseo de mantenerse limpio era algo que nos mantenía conectadas con Dios todo el tiempo.

Hoy en los tiempos actuales, muchas han dejado el primer amor por el compromiso y ¡nuestra especialidad! Dormimos poco porque quedamos trabajando hasta tarde. Despertarse temprano porque hay un millón de cosas para hacer. Paramos casi nunca y aceleramos cada vez mas. Exigimos mucho de nosotras mismas.

¿Sera que Dios se está agradando de eso? ¿Sera que eso nos esta trayendo resultados favorables? ¡Claro que no amiga!

Maria usted no precisa intentar ser igual a su hermana. No de lugar al sentimiento de culpa apenas porque ustedes son diferentes. Usted sabe que el mundo que estamos es el mundo de Marta. No se sienta tentado a correr…Su corazón no va a soportar.

Marta, Marta…Cuidado con la forma de ver al mundo. Cuando la vida comienza a tornarse una secuencia interminable de tareas a ser cumplidas… Cuando usted piensa que va a conseguir controlar todo…Cuando el limite de la exigencia… contigo y con los otros es exagerado… Cuando las personas se tornan meros instrumentos para alcanzar resultados… usted precisa cambiar su manera de ver el mundo.

Es preciso volver a los pies de Jesús y oír nuevamente sus palabras… Reencontrar las prioridades de la vida… Amar a las personas a su alrededor… Aprender a llorar en los pies de Jesús…Aprender a confiar en Él…

Marta, Marta… porque andas ansiosa… Solo basta una cosa: ¡Recuérdese y vuelva al primer Amor!

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