sexta-feira, 30 de agosto de 2013

Rótulos que cambian los contenidos

Ella es muy joven con el deseo de servir a Dios en el Altar, pero su amor es puro y dispuesto en servir a Dios. Ella es obrera y de repente pasa que ella es novia de una auxiliar, ¡todo nuevo en su vida! Pero ella confía en Dios. El tiempo va pasando, y ella se va preparando en todos los sentidos para hacer la obra en el Altar… ella se casa, y en su cabecita piensa que su maleta de experiencias y aprendizaje está completa para la Jornada de servir a Dios. Su alegría es enorme y de ahí, ella comienza su caminata en ganar almas.

Sus amigas obreras y personas de la iglesia quedan hacia atrás, pues ahora su destino es bien diferente, ella tendrá amigas esposas que serán una bendición… pasando semanas y meses su gesto joven empieza a aparecer y actitudes inocentes que a veces son vistas de una mala forma. Ahí empieza los malos comentarios de ella: ¿por qué ella está haciendo eso? ¿Por qué ella habló eso? ¿Por qué ella es así? Y si saber, ella se vuelve una mujer con rótulo, a donde ella va, su fama va adelante, y ella empieza a tener dificultades.

Nosotras mujeres tenemos ese error de crear un circo sobre alguien, simplemente con comentarios y críticas. Esa situación es una de las muchas que sucede en nuestra vida, a veces por inexperiencias y falta de madurez acabamos siendo un rótulo de una manera equivocada por los demás o ayudamos a rotular a otros.

Todas nosotras ya fuimos y somos rotuladas por alguien, por eso, necesitamos ser más comprensivas y tener buenos ojos con nuestro prójimo… si yo veo una actitud de alguien que muestra inmadurez y etc. ¿por qué no me aproximo a ella y busco ayudarla o enseñarle? O si alguien viene hasta mí hablando horrores de otra persona que voy a conocer, ¿por qué no decidir mirar con mis propios ojos y no con los ojos y comentarios de los otros?

¡La mujer de Dios tiene imperfecciones! Pero eso no le saca su brillo o la deja menos de Dios. Hoy en día se ve a tantas mujeres agradando a todo y a todos para no ser rotuladas o etiquetadas, pero infelizmente eso solo les ha perjudicado a ellas mismas.

No hay como evitar ser rotulada, ¿pero, por qué no hacer nuestra parte antes de criticar a alguien? Ir hasta esa persona y ayudarla o dar la oportunidad de conocerla con sus propios ojos.

Quien rotula mucho a los demás y hace lo imposible para no ser rotuladas, no tienen el placer de conocer personas que realmente son de Dios y preciosas, que talvez no tuvieron personas dispuestas en ayudarles o enseñarles.


Hoy en día es más fácil resumir que los demás son problemáticos a tener paciencia y ser usadas para ayudar. Vamos a enfocarnos en lo que el Señor Jesús nos enseñó: “Amarás a tu prójimo como a TI MISMO”, quiere decir que si yo me amo, no voy a acabar con la reputación de mi prójimo… me voy a colocar en su lugar y buscaré entenderla y ayudarla. 

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