segunda-feira, 5 de maio de 2014

Generación del Altar Parte 2

¿Cómo es el llamado de las funciones?

Después de entregar su vida en el Altar, así como hablamos en el primer post, viene el llamado de las funciones. Existen varias funciones para los nuevos (as) siervos(as) de Dios, ¿imagínese si fueran todos pastores y esposas de pastores? ¿Cómo sería eso? Se puede imaginar ¿no? ¡Bien difícil! Por eso la obra de Dios es perfecta! Aunque sabemos que el hombre no lo es, pero lo que nos hace permanecer en ella es nuestra vida en el Altar (en el centro de la voluntad de Dios); siendo así, Dios tiene libre acceso de usarlo donde Él quiera, usted puede pasar por muchas cosas, problemas, luchas, injusticias y etc., pero una vez que se está sirviendo en el Altar, ¡estamos en el lugar más seguro del mundo! Y una vez en el lugar más seguro del mundo, no hay duda con relación al llamado tanto para el Altar o para el Atrio, existe una definición; ser una sierva(o) y nada más, pase lo que pase; pero cuando hay dudas, hay indecisiones, es hay que radica el gran peligro!

Hemos visto a muchas personas que hacen la obra de Dios como pastor, esposa y obrero(a), pero que no han dejado atrás sus voluntades, en realidad las dejaron por un tiempo y después regresaron a ellas, comenzaron a pensar en sí y salieron del Altar Espiritual (Dios), aun permaneciendo en el Altar físico (funciones). ¿Cuáles han sido sus frutos y cuál ha sido el final de muchos de ellos? Ellos generaran o generan hijos carnales con deseos personales y al final han perdido la salvación de su alma.

¡Altar y Atrio son funciones Santas! Ambos son importantes en la obra de Dios, una  vez siendo llamada (o) para estas funciones es necesario en primer lugar ser nacidas(os) de Dios para ejercerlas, quien tiene deseos personales aun sabiendo de la santidad de estas funciones, prefiere intentar engañar el Altar pues sabe que podrá tener un lugar destacado, pero cuando ese Llamado viene de Dios, arde dentro suyo; todo lo que usted hace tiene los mismos objetivos de Dios: ¡SALVAR!

Si se está en el Atrio la persona piensa ser la mejor profesional,  la mejor en la facultad,  la mejor en su familia, o el mejor Siervo en su iglesia pues su intención es la de Salvar, ella no tiene placer en ser igual a este mundo ni tiene envicia de las personas de este mundo; ella vive en función de salvar en todas sus actividades; y así también en el Altar, pueden ponerla en cualquier lugar, grande o pequeño, en medio de la nada, un día teniéndolo todo y al otro no teniendo nada, pero eso no hace la diferencia en su vida, porque su objetivo es: Salvar.

Pero cuando no hay entrega en el Altar (Dios), no hay nuevo nacimiento; querer servir en las funciones del Altar y del Atrio son objetivos personales, por ejemplo: Ella quiere ser obrera a toda costa porque le gusta un auxiliar de pastor y sabe que para poder estar con él tiene que ser obrera; ella pasa por un conflicto en su casa, y ve a las esposas de pastores y pastores viviendo felices sirviendo a Dios y piensa que es una vida de cuento de hadas, por lo tanto quiere esto para ella también; muchas personas entran como pastor y esposa al principio disponibles a salvar, pero al pasar el tiempo ven a otros fallando o beneficiándose de sus autoridades y dejan el objetivo de salvar para querer también algo para sí y así sucesivamente ¿y el final de ellos? Muchos dejan de servir a Dios (en realidad nunca tuvieron ese objetivo), intentan engañar el Altar por algún tiempo pero no lo consiguen, y si no hay arrepentimiento llega un punto en el que son descubiertos y avergonzados, y muchos de ellos pierden hasta la salvación. 

¿Cuántos conoce que un día estaban en esas funciones, que supuestamente explotaban pero sus objetivos eran personales y hoy ya no están? Varios han vuelto al mundo.

¡Por eso repito una vez más! ¡Es imposible engañar al Altar! No seré yo o el pastor de su iglesia ni nadie que le podrá decir cuál es su llamado para la función, quien le confirmara su llamado es el Altar Espiritual (Dios) y no existirán dudas.

La persona que no es nacida de Dios, no tiene estructura espiritual para servir en el Altar ni en el Atrio, no soportara el fuego de la obra de Dios; cuando pase por los desiertos y dificultades va a querer rendirse y dejar todo atrás. Si usted tiene el deseo pero aun no tuvo un encuentro real con Dios, entonces manos a la obra, comience primero entregando su vida en el Altar Espiritual, dejando todo lo que no agrada a Dios y dispóngase a Él sin objetivos personales.


Continuara el día 8…

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