terça-feira, 11 de fevereiro de 2014

Día 11, 12 y 13: Amarlo incondicionalmente


“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” Filipenses 2: 12-13

Puesto que Pablo afirma que la salvación viene por la fe, “trabajar con temor y temblor en la propia salvación” debe expresar aquí un aspecto de fe, renuncia, inversión y sacrificio (trabajo duro).

La fe no es una confianza rápida, pero si una confianza permanente: viva, maravillándose, “vigilante”. Nuestra salvación es un milagro en donde Dios “actúa en nosotros”, y es por eso que pide toda nuestra atención; “trabajar con temor y temblor” es tomar conciencia de que en cada momento debemos invertir en nuestro encuentro con Dios (como un matrimonio), porque todo el tiempo Dios está obrando en nosotros.

Temer a Dios por lo tanto, implica amarlo incondicionalmente!

Renunciar a ciertas cosas demuestra realmente donde esta nuestra intención y tal vez usted me puede decir que ya viene renunciando a varias cosas, ¿pero será que hubo una renuncia completa de verdad? Quiero decir, ¿será que esa renuncia ha sido acompañada con temor y temblor?

Tenemos muchos cristianos que vienen renunciando a sus voluntades delante de los hombres, muestran que su placer es servir al Señor Jesús delante de las personas, pero en lo más profundo, en su interior guardan sus deseos y voluntades carnales. El diablo lanza pensamientos, ellos se agarran y se alimentan, son personas siervas pero cuando están solas satisfacen aquello que no hacen delante de las personas, pero que practican en cuatro paredes o solas, no teniendo temor ni temblor.

¿Cuánta ama a Dios? ¿Quiere saber cuánto? Analícese ahora y véase cuando está sola, cuando está delante de su computador, de su teléfono, dentro de su cuarto, de su baño, con su novio o con un incrédulo(a); su actitud en esas situaciones revelan cuanto ama al Señor Jesús, si realmente ha trabajado con temor y temblor. Si la respuesta es que usted lo ama incondicionalmente, mis felicitaciones usted está en el camino cierto para la salvación…ahora, si vio que aun su amor por Dios no es genuino, entonces es hora de restituirlo.

Durante estos tres días se va a despertar a las 3 o 6 am, y buscara el Espíritu Santo, derramara su alma para el Señor Jesús, trabajara en su vida con Dios con temor y temblor, esté en espíritu durante el día, renuncie a lo que está oculto y a lo que aún le falta dejar, si fuera necesario confiéselo a su pastor, pero no lo tenga más dentro suyo.

Pruébele a Dios lo mucho que lo ama renunciando al mundo, sacrificando sus voluntades y buscándolo con intensidad. Comience primero por invertir en su interior que es donde está la verdad sobre usted; lo que usted es por dentro se refleja en sus actitudes afuera.

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