quinta-feira, 18 de dezembro de 2014

Siervas y Nada Más - 18º y 19º Día

¿A quién teme?

Hace unos años atrás mi esposo y yo fuimos enviados para hacer la obra de Dios a una provincia. Y puedo decir que allí pasé mi primera prueba de fuego como esposa de pastor.

Me fue difícil adaptarme al lugar, la comida, la cultura, el clima, ver animales que nunca imaginé ver tan de cerca como murciélagos, tarántulas, lechuzas entrar a casa, ya que vivíamos cerca de un huerto.

Recuerdo que en algunas oportunidades limpiaba la iglesia llorando porque sentía las telas de araña por mis piernas y brazos. Recuerdo también que no quería estar en ese lugar. Y así pasó cerca de un mes… Yo decía: “Bueno, tengo que estar aquí porque es mi deber” “Es la vida que elegí” “Soy esposa de pastor y tengo que ir a donde nos manden”. 
Pero con esos pensamientos solo hacía que mi vida espiritual esté en juego y hacía crecer una bola de nieve día tras día. En realidad hacía todo por imposición, por miedo a perder un título. Me puse una máscara, cree una careta. Yo quería servir a DIOS sí, pero hoy me doy cuenta que quería servir con mis reglas.

Recuerdo muy bien que dos meses antes le dije a mi esposo: “Yo no estoy preparada para ir a provincias”.

DIOS probó mis palabras… y hoy puedo decir que gracias a la actitud que tomé salí aprobada.

Yo me  rendí a los pies de Jesús, hasta hoy recuerdo la oración que hice: “Señor, en verdad yo no quiero estar aquí. Si estoy aquí es porque me casé con un pastor y tengo que ir a donde nos envíen, pero por amor no estoy aquí. Yo decidí hacer Tu obra en el Altar, entonces mi DIOS quita éste sentimiento malo que está dentro de mí. Yo en verdad quiero servirte con todo mi corazón y con todas mis fuerzas”.

Cuando terminé esa oración y me levanté, sentí como que un peso enorme salió de mí. Y todo cambió… Recuerdo que encontramos un local nuevo en una calle principal. Gente nueva empezó a llegar, la E.B.I. quedaba pequeña para tantos niños en los días principales. La relación con mi esposo se afirmó más, DIOS me daba inspiración de cómo poder ayudar a las mujeres de la iglesia, y fue allí en aquella provincia que yo vencí la timidez, hice por primera vez reunión de mujeres, fue lindo ver personas que llegaban con su vida destruida y luego verlas transformadas y ganando almas para Jesús. Todo empezó a cambiar después de esa oración sincera que hice; no es que yo sea indispensable sino que haciendo Su obra por imposición y con una careta yo era una piedra en el camino, Su obra no crecía. Fue allí que maduré y crecí, me apegué muchísimo a DIOS.

Quise contar un poco de mi experiencia… porque hoy en día infelizmente vemos a muchas siervas usando un uniforme o continuar en una posición por “miedo” a perder aquello. Por ejemplo:

-          “Si no voy a evangelizar…”
-          “Si no llego temprano a la iglesia…”
-          “Si no hago el anexo…”
-          “Si no participo de tal campaña de fe…”

“El pastor me va a llamar la atención, el pastor me va a sacar de obrera, el pastor ya no va a contar conmigo y etc.”

Hacen por miedo a perder un título, una posición, un uniforme, etc. Y no lo hacen porque temen a Su Señor, por respeto, gratitud y consideración a Él.

Querida amiga, si usted reconoce que está haciendo la Obra de DIOS por imposición o por miedo al hombre… reflexione. Sea sincera con DIOS. Él no quiere que hagamos nada por obligación o miedo. 

Él quiere que lo hagamos para Él y si es para Él tenemos que ponerle todo nuestro corazón, alma y entendimiento.

Si DIOS la eligió para hacer Su Obra es porque vio la sinceridad de su corazón. Pero, ¿será que hasta el día de hoy esa sinceridad existe dentro suyo?

Recuerde que: “Maldito el que hiciere indolentemente, la obra del Señor”. (Jeremías 18:10).

Analice, medite, reflexione y vea si no está haciendo la obra de DIOS por miedo de perder algo o si de hecho y de verdad está haciendo por AMOR, GRATITUD Y CON TEMOR a su SEÑOR.

Sea sincera, y si necesita ayuda hable con su pastor o la esposa ellos, siempre estarán dispuestos a ayudarle sin juzgarle.

DIOS quiere usar su vida para Él. Él ve la potencia que usted es. DIOS quiere…
Pero, ¿usted quiere tener la honra de Servirle?

Hoy, como tareíta usted reflexionará si ha servido por miedo a perder algo o por amor a Su Señor. Después de eso, si desea, publique una foto suya donde muestra que está sirviendo a DIOS con el hashtag  #servirecontemoramiSeñor

Recuerde que al publicar esto usted está haciendo una promesa. Y nunca más servirá por miedo o imposición. DIOS quiere que todo lo que hagamos, lo hagamos por Él y para Él, seamos siervas, siervas y nada más…Si usted tiene a DIOS, tiene todo para vencer…

La oración de hoy, será por todos los siervos y siervas que sirven de alguna forma en la casa de Dios y que nuestro servicio sea para Él y no por obligación.

Nos vemos el sábado…





Esposa de Pastor

 Evelyn de Sergio
     Cusco, Perú

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