quinta-feira, 4 de dezembro de 2014

Siervas y Nada Más - 4° Día

Sierva que sacrifica

“Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre 

de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y 

trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.” Lucas 14: 21

Leyendo en estos días sobre este pasaje que se refiere a la Parábola de la Gran 

Cena, medite en este versículo; ¿Por qué el Reino de Dios acepta a pobres, 

mancos, cojos y ciegos? Fue cuando me acorde de otro versículo:

“Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues 

mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea 

echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala 

de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu 

cuerpo sea echado al infierno.” Mateo 5: 29-30

Ahora bien, en nuestro propósito de Siervas y nada mas tendremos post de 

cualidades de una sierva y creo que los versículos de allá arriba demuestran una 

de ellas: El Sacrificio; y no estoy hablando de algo monetario o material, estoy 

hablando de sacrificar su yo, su voluntad, su ego.

Si deseamos ser siervas verdaderas debemos empezar por entender que una 

sierva no posee ¡NADA! Incluso ni su querer, pues este es sujeto a su Señor, 

quien desea una vida de servicio (ganar almas) debe renunciar y sacrificar 

aquello que ella sabe (porque en el fondo todas lo sabemos) que le estorba, que 

le es ocasión de caer; tal vez sea una mala costumbre, tal vez sea un mal 

sentimiento, tal vez sea persistir en algo que usted sabe que no le ayuda, en fin 

si usted es sincera con Dios lo sabrá reconocer.

Este sacrificio duele porque se trata como la descripción del pasaje bíblico de 

cortar, tirar, echar afuera algo que esta prendido a usted; y para aquellas que 

hemos renunciado a algo así sabemos que no es fácil. Se trata de no querer 

mas convivir o aceptar eso dentro de usted porque sabe que le esta haciendo 

daño, que la anula como sierva y la deja en otra posición muy distinta.

Si su voluntad es servir al Señor Jesús usted deberá sacrificar un pedazo de si, 

una parte de usted que le hace daño, usted debe desprenderse para poder 

ganar su entrada al Reino de los Cielos.

Hoy usted meditara en esta palabra, leerá estos versículos y le pedirá a Dios 

que le muestre su sacrificio espiritual (la parte que deberá sacar), y no acepte 

quedarse un día mas con eso, a partir de ahora luchara para cortarlo, nosotras le 

ayudaremos en oración.

Sobre la oración que estamos haciendo por nuestra iglesia, hoy usted clamará por las personas que necesitan liberarse, personas que están tanto tiempo en la iglesia y no logran salir del error, de los vicios en todos los sentidos, haga una oración fuerte por éstas personas.

Y, mañana hay más... 



 Esposa de pastor

   Karen Fracica
Merced, California

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