segunda-feira, 1 de dezembro de 2014

Siervas y nada más – Día 1º


Disciplina

El Reino de Dios es hecho de orden y disciplina, así como el cuerpo del Señor (la iglesia) ¡es perfecto!, funciona de manera armoniosa y estrictamente de acuerdo con la Cabeza. En el no hay indisciplina, rebelión, insubordinación, insulto o cosas parecidas; antes, cada miembro funciona en sintonía con otros en la sumisión y amor, no hay competencia.

Una de las características que hace de cada uno de nosotros siervos y nada más es la disciplina; no solamente en la obra de Dios, en las responsabilidades en la iglesia ¡pero si la disciplina en todo! El desequilibrio y el desorden no vienen de Dios y así trae desobediencia y una conciencia pesada, evitando que Dios nos use como sus siervos.

La disciplina comienza donde nadie ve, solamente Dios y usted, en su vida con Él; si no hay ese orden dentro de usted no hay unción en lo que hace, no hay paz en su conciencia, no hay temor de asumir responsabilidades que usted sabe que no va a poder con ellas, no hay cuidado con el templo del Espíritu Santo (el cuerpo), y puesto que no hay tal disciplina llega la desobediencia con el Espíritu Santo, trayendo enfriamiento espiritual, dejando de oír a Dios solo para escuchar su ego, sus deseos, su pensar.

Hoy usted comenzara a poner las cosas en orden, empezando dentro de usted, en su vida con Dios, donde nadie está viendo pero que usted sabe lo que está faltando y lo que esta demás; ¿Vamos a organizar? ¿Vamos a poner todo en orden?

Al despertar, ¿cuáles son sus prioridades? ¿Hablar con Dios o ir directamente al Facebook para saber cómo andan las personas? ¿Durante el día pierde el tiempo en hacer su voluntad o su querer, o invirtiendo en su salvación? ¿En la iglesia, trabajo, escuela, casa da vueltas para hacer lo que tiene que ser hecho o entiende que lo que usted hace mostrara lo que usted es y así pone toda su fuerza?


Después tómese unos 15 minutos para asistir y meditar el mensaje de abajo del Obispo Macedo, ore por usted y comience a leer el libro del Discípulo del Espíritu Santo y escriba en sus redes sociales al final del día lo que Dios le mostró.


¿Recuerda la foto de su iglesia en el celular que le pedimos que prepare? Pues cada día usted tendrá una dirección para orar por su iglesia. Hoy orará por su pastor y la esposa de él (con las manos encima de la foto de la iglesia), pidiendo que ellos sean una bendición, que sean usados por Dios, que vengan a tener la dirección venida directamente de Dios para suplir bendecir las necesidades del pueblo.

¡Y mañana hay más! Estén preparadas para la dirección de Dios…

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