segunda-feira, 6 de agosto de 2012

Reloj de Oración por el Obispo Macedo y Doña Ester


“Un líder no es alguien que nace para ser líder, sino aquel que trabaja para que todos se transformen en líderes. Ser un líder es estar dispuesto a sacrificarse y dedicar su tiempo al servicio de otros”.

Y nosotras en éste mes de agosto tenemos una misión muy especial, que es de orar por el Obispo Macedo y por Doña Ester, nuestros líderes espirituales. Pues durante todos estos años mostraron grandes ejemplos de fe, amor, humildad y una referencia de Dios aquí en la Tierra. Esa unión ha sido la base de la Iglesia Universal, pues a través de sus sacrificios de fe, hoy conocemos al verdadero Dios y también aprendimos a usar nuestra fe viva en el Señor Jesús. No estamos aquí para idolatrarlos, pero sí para reconocer a ese gran hombre de Dios que ha sacrificado toda su vida por la obra del Señor Jesús.

La palabra de Dios dice así: “Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué”. (Is. 51:2).

Hoy ellos son nuestros padres y también héroes en la fe. Cuando miramos para ellos se ve el más sincero amor en ayudar a aquellos que así como nosotros un día estuvimos perdidos nos mostraron con transparencia el profundo deseo de salvar almas.

El obispo juntamente con doña Ester han sido dirigidos por el propio Dios para bendecirnos constantemente a través de la fe. Y es por eso que tenemos esa misión grandiosa de interceder a Dios por ellos. Cuantos de nosotros llegamos a la Iglesia Universal en el fondo del pozo. ¡Así es! Si no fuese por el coraje de esos valientes, con certeza estaríamos tocando de puerta en puerta, viviendo de emociones.
Estaremos juntos en una misma fe para interceder a Dios por el obispo y doña Ester, para que Dios les continúe inspirando y dando dirección, coraje, salud, y para librarlos de las trampas del mal, en fin siendo como las manos que levantaban los brazos de Moisés mientras Israel luchaba; y bendecir mucho más a ese gran hombre y mujer de Dios. Y ¿cómo haremos eso?:

La Palabra de Dios dice así: “y orad unos por otros” (Stg. 5:16).

Estaremos intercediendo a Dios por su siervo; y ¿cuál es la definición de interceder?
“es colocarse en el lugar del otro y alegar su causa, como si fuera la suya. Es estar entre Dios y los hombres, a favor de ellos, tomando su lugar y sintiendo su necesidad de tal manera que luchemos en oración hasta la victoria en la vida de aquel por quien se intercede”.
Estaremos luchando las luchas del obispo y con certeza viendo la gloria de Dios en sus victorias.

Eso es grandioso, porque así como Dios nos ha dado dos intercesores, al Señor Jesús (Ro. 8:34) y al Espíritu Santo (Ro. 8:26-27), así también de la misma forma nosotros estaremos intercediendo a Dios por Sus siervos, y con certeza cuando miremos para el obispo y doña Ester veremos la victoria, que también será nuestra victoria. Y así como un día nosotros estábamos perdidos, multitudes de almas serán ganadas para gloria y honra de nuestro Dios, pues con certeza nuestras oraciones tocaran el Trono de Dios. Que Dios bendiga a todos, privilegiados de orar por los siervos del Dios Altísimo.

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Vuelva aquí el miércoles y vea la importancia de la oración por todos los miembros :-)

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