sábado, 29 de junho de 2013

¿Usted está haciendo lo que es correcto?

¿Qué es lo que ha sido más importante en su vida?

Por mucho tiempo yo pensaba que lo más importante en mi vida, aquí en éste mundo era servir a Dios, a mi esposo, la obra, a las almas y etc. ¡Pero yo estaba literalmente engañada!

Pero me di cuenta de eso cuando pasé por una situación triste en mi vida. ¡Aprendí que la cosa más importante es mi cuerpo! Y como casi siempre necesitamos rompernos la cabeza para aprender en el dolor lo que es importante, lo que viene primero y escoger las prioridades.

¿Cómo podré cuidar de mi familia si yo soy la única que está enferma?

¿Cómo podré ser una esposa útil, si vivo mal porque no me alimento bien?

¿Cómo puedo servir a Dios en una cama de hospital?

Pues bien, en un determinado tiempo de mi vida, sólo cuando me pude dar cuenta, me vi en una cama de hospital. Tuve un problema de respiración que hizo que mi corazón tenga latidos tan rápidos que en cualquier momento podría parar, fue así que llegué al hospital (comencé a sentir eso, pero no me importé hasta que llegué al extremo), los doctores no lograban normalizar los latidos y, fui quedándome cada vez más frágil ¡todo eso como esposa de pastor! Recuerdo que tuve que firmar varios papeles en el hospital, pues los doctores dijeron que mi corazón podría parar en cualquier momento. Los tres días que estuve internada, fueron los días en que yo reflexioné en muchas cosas que no les había dado oídos. Después regresé a casa, pero volví mal, no podía hacer esfuerzos, no podía salir durante el día, no podía correr, ni caminar rápido, limpiar la casa, planchar ropa, ni quedarme de pie por mucho tiempo, todo tipo de esfuerzo hacía que mi corazón se acelere y perdía la respiración, aparte de eso, descubrí que tenía asma, y tuve que comenzar a usar inhalador, imagine ¿cómo yo podría servir a Dios y auxiliar a mi esposo de ésta manera?

Muchas de nosotras pecamos repetidamente contra el Espíritu Santo, no teniendo el cuidado adecuado de Su templo, nuestro cuerpo. Nosotras cuidamos de todas las cosas, excepto de la única cosa que necesitamos más, nuestro cuerpo.

¡Sin nuestro cuerpo, somos simplemente inútiles!

¡Necesitamos crecer! Y parar de tener a las personas diciéndonos que necesitamos dormir, comer adecuadamente, y etc. Ninguna de nosotras somos niñas y no hay necesidad de tales observaciones ¿no es así?


Cada vez que usted deje de lado su cuerpo, su salud, para hacer un millón de cosas, sepa lo siguiente: ¡Usted está siendo una vergüenza para su Señor!

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