quinta-feira, 13 de junho de 2013

¡Tragando sapo!


¿Quién ya oyó o habló esa expresión? Ah, claro que todas nosotras, pero ¿qué significa la expresión: tragando sapo? Es soportar situaciones desagradables sin ninguna manifestación.

Bueno, para mí tiene otro significado y eso ha hecho mucha diferencia en mí. Voy a dar un ejemplo antes de llegar a donde quiero llegar, para que ustedes entiendan la importancia.

Hoy en día está de moda casarse y divorciarse, usted se casa y si no quiere aguantar (tragar sapo), no quiere seguir conviviendo “tolerando” las imperfecciones de la persona con quien se casó, simplemente, usted pide el divorcio. Es muy simple y rápido, claro que en el momento usted resuelve SU PROBLEMA, usted ya no necesitará tragar los sapos de su compañero(a) pero, sepa que todo se va a echar a perder. Hasta las cosas buenas que usted tenía en su matrimonio van todo a la basura ¿no es así?

Es así también con todas las personas a nuestro alrededor y, con las personas (amigas, colegas y etc.) que pasan en nuestras vidas, ellas tienen sus imperfecciones así como nosotras.

Una cosa que yo he apreciado mucho en estos años sirviendo a Dios, es tener que conocer a muchas personas diferentes, de culturas diferentes y de actitudes diferentes. Yo he tragado sapos de piernas abiertas y sabe ¿por qué? Porque he aprendido que ser tolerante es una de las virtudes que nosotras, personas de Dios tenemos que tener. Eso no quiere decir que seamos unas personas débiles y sí ser maduras y misericordiosas para entender a las personas, y sabe ¿por qué hago eso? Porque he cultivado valores muy especiales para mí que supera las imperfecciones de las personas y, así también ¿cuántas personas habrán hecho eso por mí?. Es un trueque.

Cuando no hay ese entendimiento, son más visibles las imperfecciones que las cualidades, y muchas veces acabamos tomando actitudes emocionalmente trágicas (no queriendo tragar sapos, no siendo tolerantes, no bajar de lo alto, no dejar fácil) y ahí resolvemos el problema en el momento (peleamos, reclamamos, tenemos la razón a nuestro favor), no necesitamos tolerar las imperfecciones ¡resuelto! Pero recuerde, es como un divorcio, el problema acaba, pero las cosas buenas, las cualidades, también se terminan.

¡No quiero decir que usted tiene que tolerar todo! Como ver a una persona pecando y no hacer nada, ver una actitud que es contra la Palabra de Dios y tolerar, quiero decir con nuestras imperfecciones del día a día que hay en toda relación con personas.

He aprendido a ser más misericordiosa y he visto que eso ha faltado mucho en los días de hoy ¡queda esa alerta!

Si no somos misericordiosas con las de nuestra propia casa imagine con las de afuera. ¿Será que hemos sido imitadores de Cristo?


“Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos”.  (Romanos 15:1)

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