terça-feira, 11 de junho de 2013

La cosa correcta por hacer...



Éste mensaje es para todas las jóvenes que tienen dudas en la vida sentimental y en especial para todas las obreras que enamoran o están interesadas en algún pastor soltero.
Usted debe tener en consideración algunas reglas básicas para que no le salga mal en la hora de hacer su elección.
¿Qué es lo que usted debe observar en el pastor antes de asumir un compromiso con él?

1- Si él es siervo  2- El tiempo de obra 3- Si él ya aprobó el ministerio 4- La personalidad 5- Los defectos 6- La edad 7- Aceptar enamorar si el pastor regional autoriza 8- Participar de las aulas de enamoradas y novias apenas el enamoramiento fuera aceptado por el regional de él.


Ese es un conjunto de factores que va a reducir las chances que un enamoro salga mal o que usted pierda tiempo con alguien que aún tiene qué ser aprobado.

Soy del tiempo en que se oraba y se esperaba en Dios. La obrera oraba, conversaban sólo en público, jamás solos, mucho menos telefoneaban para su pretendiente.

Hoy las cosas cambiaron y por cuenta de esos cambios los riesgos también aumentaron. Las jóvenes confían solamente en lo que están viendo en frente, quedan ciegas y no perciben ¡que no todo lo que brilla es oro!

Muchas veces la joven que viene de una decepción amorosa desea creer que encontró al hombre de su vida. ¡Perfecto! Pero hemos visto que la cosa es mucho más compleja, pues lo que muchas se olvidan que antes de ser hombre de Dios, su pretendiente es hombre.

Eso significa que él tiene fallas y defectos, no existe el hombre perfecto, pero sí lo correcto para cada una de nosotras. Tal vez sea esa imagen de perfección y santidad que ha hecho con que muchas jóvenes no perciban que necesitan vigilar para no hacer la elección equivocada. Ser de Dios no significa perfección, pero sí una condición, esa condición garantiza un camino con menos piedras, pero nunca sin ellas.


Es difícil aceptar que nos equivocamos en nuestras elecciones, pero ser de Dios es tener coraje de enfrentar los propios errores y aprender con ellos.

La bendición del Señor es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.” (Proverbios 10:22).


Sra. Carla - Mozambique

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